Muchos dicen que los ángeles tienen alas, que están vestidos de blancoy no pueden ser vistos. Yo diría lo mismo si me hubieran preguntado
hace un tiempo
lo que sería un ángel para mí. Hoy no estoy de acuerdo,
porque mi ángel no tiene alas, esta vestido con ropa normal, tiene
nombre, dirección, redes sociales y una hermosa sonrisa en su rostro.
Me hace tan bien que todos los días me levanto queriendo ser mejor,
con ganas de dar lo mejor de mí. El me salvó la vida y ahora tal vez
es mi tiempo para salvar la suya.