Siempre fui esclavo de la libertad, de esos que saben flotar y que besan el cielo. Y hasta a que apareciste por ahí, me decidí aterrizar y quedarme en tu suelo. Descubrí mi fe en tu ilusión, mi alma reconoció tu voz y así se fue detrás de ti mi corazón. Y hasta hoy pensaba que la libertad estaba en otro lugar, y hoy la llevo por dentro. Me asome al  laberinto de tu amor, aquí encontré mi verdad y en ti esta lo que quiero.
Soy mejor de lo que fui, por ti amor.