y yo me lo creo...

No sé si sabés que ya no se me ocurre cómo quererte.
Lo hice con rabia, con angustia, con fuerza, con miedo, casi por rutina, con
cada palabra que escribí para ti. Y ahora ya no se me ocurre cómo. O tú me quitaste las ganas de hacerlo o yo estoy a punto de rendirme.¿Sabés? No sé cuál de las dos opciones duele más.