van sanando POCO A POCO tus heridas.

Ya no queria nada, mi alma estaba herida.
Ya no sentia nada que no fuera
dolor.
Sali a buscar
problemas por que no creia en nada,
ni siquiera en el
amor.
Hasta que
apareciste.
No me quedaba nada más que una
honda herida
que no cicratizaba y fumaba mi razon.
Pero escuche el sonido del cielo que se abria.

Tu aparecias y mi vida cambio.